Guterres denuncia que el racismo sigue envenenando las sociedades 25 años después de la Declaración de Durban. Türk celebra la búsqueda conjunta de desaparecidos en Colombia y pide más financiación. La ONU alerta de niveles “sin precedentes” de violencia de colonos en Cisjordania. La política de Estados Unidos de enviar migrantes a terceros países los expone a tortura y graves abusos, advierten expertos.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que el racismo sigue envenenando las sociedades, profundizando las desigualdades y negando derechos fundamentales, 25 años después de la adopción de la Declaración y el Programa de Acción de Durban.
En un acto en Nueva York, Guterres señaló que la discriminación racial sigue profundamente arraigada en los legados del colonialismo, la esclavitud y la opresión.
“Adopta muchas formas: desde las desigualdades económicas, sociales y políticas, tanto dentro de los países como entre ellos (…) hasta la negación diaria de la dignidad, los derechos, la seguridad y la igualdad de oportunidades a la que se enfrentan las personas de ascendencia africana, los pueblos indígenas, los migrantes, los refugiados y las minorías”.
Guterres también alertó de nuevas amenazas, como la amplia difusión de los discursos de odio y la desinformación, lo que perpetua estereotipos dañinos y alimenta la violencia.
“Las empresas tecnológicas deben identificar, mitigar y abordar los sesgos en los sistemas de inteligencia artificial, y garantizar que las tecnologías digitales promuevan la igualdad, la inclusión y la justicia digital, en lugar de socavarlas”, afirmó.
Asimismo, el Secretario General pidió a los Gobiernos que refuercen las leyes contra la discriminación, así como la ratificación universal de la Convención contra la Discriminación Racial.
Diez años después de la firma del Acuerdo de Paz, exjefes de las FARC-EP y antiguos altos responsables del Ejército colombiano trabajan juntos para localizar e identificar a personas desaparecidas durante el conflicto armado y entregar sus restos a sus familias.
El proyecto se desarrolla en el cementerio de San Antonio de Padua, en Pitalito, en el departamento de Huila, y forma parte de las sanciones restaurativas establecidas por la Jurisdicción Especial para la Paz, la JEP.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha calificado estas medidas de “sin precedentes” y de “logro mundial para la justicia transicional”.
Türk ha destacado que antiguos adversarios estén trabajando lado a lado para contribuir a la verdad, la reparación y la recuperación de las familias afectadas por el conflicto.
El Alto Comisionado ha pedido además que el Sistema Integral para la Paz, que incluye a la JEP y a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, reciba financiación suficiente para cumplir su mandato y garantizar los derechos de las víctimas.
Fuente: Noticias ONU