Su canciller denuncia que “no puede existir una regla para los poderosos y otra para los débiles”, mientras alerta de que el crimen organizado transnacional “es una amenaza directa para la democracia” y pide reformar el Consejo de Seguridad para corregir “la subrepresentación histórica de regiones enteras”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez Alvarado, reclamó este viernes ante la Asamblea General de la ONU que una mujer latinoamericana asuma la Secretaría General de la organización, y denunció que “no puede existir una regla para los poderosos y otra para los débiles”.
“La región de América Latina y el Caribe está dispuesta y preparada para asumir su responsabilidad con la comunidad internacional. Es el momento de que una mujer latinoamericana asuma el cargo de Secretaria General de las Naciones Unidas”, declaró, antes de defender el papel de las Naciones Unidas.
“No necesitamos unas Naciones Unidas más pequeñas en propósito, sino más fuertes en resultados”, afirmó Martínez Alvarado
En su intervención, el canciller guatemalteco advirtió de que el crimen organizado transnacional “no es solamente una amenaza para la seguridad pública. Es una amenaza directa para la democracia, el Estado de derecho y la capacidad de nuestros pueblos de decidir libremente su futuro”.
Según Martínez Alvarado, “las redes criminales no reconocen fronteras. Allí donde el Estado se debilita, estas estructuras procuran sustituirlo, intimidarlo o ponerlo al servicio de intereses particulares”, añadió, y pidió fortalecer el intercambio de información, la coordinación judicial, la seguridad fronteriza y la recuperación de activos ilícitos.
El canciller también criticó la aplicación selectiva del derecho internacional: “El derecho pierde su capacidad de protegernos cuando aceptamos que se aplique de manera selectiva. Las instituciones nacionales e internacionales pierden legitimidad cuando se apartan de su mandato para responder a presiones, cálculos o intereses particulares”.
En ese sentido, defendió la solución pacífica de controversias y celebró que la Corte Internacional de Justicia haya fijado las fechas de las audiencias orales sobre el diferendo territorial con Belice: “Es la culminación de una controversia jurídica que ha acompañado al pueblo de Guatemala desde la independencia”.
Martínez Alvarado abogó además por una reforma del Consejo de Seguridad que corrija “la subrepresentación histórica de regiones enteras” y advirtió de que “cuando el veto conduce a la parálisis frente a graves amenazas a la paz y la seguridad internacionales, la confianza en todo el sistema se resiente”. “No necesitamos unas Naciones Unidas más pequeñas en propósito. Necesitamos unas Naciones Unidas más fuertes en resultados y más firmes en la defensa de los principios democráticos”, concluyó.
Sánchez propone reformar el Consejo de Seguridad para acabar con el derecho de veto, reforzar la Corte Penal Internacional, reconstruir la arquitectura de desarme nuclear y regular a los tecno-oligarcas, además de poner a una mujer latinoamericana al frente de la ONU. “La mayoría de las voces que hoy se obcecan en criticarla (ONU) no están describiendo su fracaso: están tratando de provocarlo”, advierte.
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, afirmó ante la Asamblea General que ningún país puede enfrentar por sí solo desafíos como el crimen organizado transnacional y los fenómenos climáticos extremos. El mandatario también defendió el fortalecimiento de las instituciones democráticas y presentó a su país como un destino abierto a la inversión.
Fuente: Noticias ONU