Más de 117 millones de personas han sido obligadas a huir de sus hogares en un mundo donde los conflictos se multiplican y las salidas duraderas siguen siendo insuficientes. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados pidió este viernes al Consejo de Seguridad que use su influencia para detener las guerras, proteger el derecho de asilo y evitar que millones de personas permanezcan desplazadas durante años o incluso generaciones.
El desplazamiento forzado está creciendo más rápido que las posibilidades de que las personas puedan regresar a sus hogares, integrarse o reconstruir sus vidas, advirtió ante el Consejo de Seguridad el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih.
Salih pidió al Consejo que utilice su influencia política para poner fin a los conflictos y sostener los procesos de paz, recordando a sus 15 miembros la responsabilidad que les atribuye la Carta de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
“El desplazamiento está superando rápidamente a las soluciones”, afirmó. Según explicó, los conflictos se multiplican, muchos se prolongan y millones de personas que huyen pensando que será algo temporal terminan lejos de sus hogares durante años o incluso generaciones.
El Alto Comisionado insistió en que esta realidad no puede abordarse únicamente como una emergencia humanitaria. “Los trabajadores humanitarios no pueden crear la paz”, señaló.
“Un alto el fuego que se mantiene puede permitir que una familia permanezca en su hogar. Un acuerdo de paz puede permitir que los refugiados regresen”, agregó.
Salih señaló a Sudán como uno de los ejemplos más urgentes de una crisis global que mantiene desplazadas por la fuerza a más de 117 millones de personas. Cerca de 12 millones de personas están desplazadas dentro y fuera del país y unos 4,5 millones de refugiados sudaneses se encuentran en países vecinos.
Tras visitar Chad, Kenya, Etiopía y Egipto, destacó la solidaridad de los países y comunidades que los reciben, pero advirtió que no pueden asumir solos las consecuencias de la guerra.
“Mientras esta guerra continúe, la gente seguirá huyendo”, afirmó.
El Alto Comisionado sostuvo que no existe una solución militar al conflicto y pidió a las partes voluntad política, una tregua humanitaria y diálogo, incluida la participación de civiles. También instó al Consejo a utilizar su influencia, tanto colectiva como individualmente, para contribuir al fin de la guerra.
Salih se refirió además a otras crisis prolongadas. En la República Democrática del Congo, dijo, generaciones enteras han vivido ciclos repetidos de conflicto y desplazamiento, mientras que en Ucrania millones de personas continúan desplazadas dentro y fuera del país.
Sobre el Sáhara Occidental, donde generaciones de refugiados saharauis llevan más de medio siglo viviendo en campamentos cerca de Tinduf, sostuvo que gestionar indefinidamente el desplazamiento “no puede ser la medida de nuestra ambición colectiva” y calificó la situación actual de “insostenible e inhumana”.
Fuente: Noticias ONU